Sobre símiles, metáforas y mercados.
noviembre 10th, 2011 § 2 comentarios
El otro día me comentaba alguien que confiar en los mercados para que te compren la deuda es como llamar a un pirómano a apagar un fuego. Y llevaba razón… en parte.
Lo malo de los símiles y las metáforas es que siempre destacan un punto de vista, aquel que les conecta con el concepto al que se refieren, y descartan los demás. Por eso casi siempre encierran alguna trampa, y no son convenientes para explicar cosas que se pueden explicar por sí solas.
Efectivamente, los que nos tienen que prestar dinero nos están intentando sacar hasta el último euro. Lo que mucha gente olvida (o calla) al arremeter contra los feroces mercados, es que si somos vulnerables a sus ataques es porque nosotros nos hemos hecho dependientes de su dinero. Nosotros nos hemos situado en esa posición de debilidad.
Así que, puestos a hacer símiles, sería entonces justo decir que la posición de algunos frente a este problema es como quien hace una barbacoa, se emborracha, se olvida de apagar las cenizas, y luego le echa la culpa del fuego al pirómano que vino a apagarlo.
El problema es que la única forma de “financiarte” es a través de unos mercados que juegan con unas reglas del juego favorables y con unas agencias de rating compradas.
La alternativa es un banco emisor de moneda europeo (BCE) que actúa para favorecer los objetivos de sólo unos pocos, y no del conjunto de estados con una fiscalidad semi-común
Una cosa no quita a la otra. Es verdad lo que dices, y es verdad lo que digo. Es verdad lo del pirómano, y lo del borracho.
También es verdad que el BCE actúa para favorecer a unos pocos pero… ¿Hasta qué punto sería justo que emitiera moneda?
Dile tú a un Alemán que el BCE va a emitir moneda y subir la inflacción de toda la zona Euro para que los Españoles tengamos 3 veces más aeropuertos que ellos…
Supongo que la solución pasa porque ellos hagan política común, pero porque nosotros no nos aprovechemos de ella.